TRAS INTENSAS NEGOCIACIONES IMPULSADAS POR LA UNIÓN OBRERA METALÚRGICA DE VILLA CONSTITUCIÓN, SE SUSPENDIÓ EL PARO INDEFINIDO PREVISTO PARA HOY, AUNQUE PERSISTE LA INCERTIDUMBRE POR UNA POSIBLE DETENCIÓN PRODUCTIVA QUE AFECTARÍA A MILES DE TRABAJADORES EN MEDIO DE LA CRISIS INDUSTRIAL.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Villa Constitución logró un principio de acuerdo con las empresas contratistas de Acindar, lo que permitió suspender el paro total de actividades anunciado para este lunes 19 de enero a las 6 de la mañana. Esta medida de fuerza, resuelta por unanimidad en una junta de delegados, la Comisión Interna y la Comisión Directiva del gremio, respondía a una seguidilla de despidos injustificados en firmas tercerizadas que operan dentro de la planta siderúrgica, afectando a casi veinte trabajadores con años de antigüedad.
Desde el sindicato, conducido por Pablo "Piparra" González, se denunció que estos ceses laborales forman parte de una estrategia para reemplazar mano de obra experimentada por personal joven y precarizado, en un contexto de caída en la producción agravado por la crisis económica nacional. "Luego de agotar todas las instancias de diálogo sin respuestas de las contratistas ni de Acindar, la falta de soluciones nos obligó a actuar en defensa de los puestos de trabajo", expresó el gremio en un comunicado, destacando que el paro buscaba visibilizar la precariedad laboral en el sector.
El acuerdo preliminar, alcanzado en las horas previas al inicio de la huelga, implica el freno temporal a los despidos y el compromiso de revisar las condiciones laborales en las empresas involucradas. Esta victoria parcial para los metalúrgicos demuestra el poder de la organización sindical: la presión gremial forzó a las partes a negociar, evitando una paralización inmediata que habría impactado en toda la cadena productiva de Santa Fe. Sin embargo, el alivio es efímero. Fuentes cercanas a Acindar revelaron que la compañía analiza una detención de la producción por cinco meses, citando la persistente recesión industrial, el freno a la obra pública y la baja demanda de acero.
Este escenario agrava la situación de unos 2.500 trabajadores, muchos ya bajo un esquema de suspensiones rotativas extendido hasta 2026, con salarios reducidos al 83% inicialmente y descendiendo progresivamente. Desde la UOM, se advierte que esta medida empresarial podría ser un pretexto para más ajustes laborales, en línea con políticas económicas que priorizan el capital por sobre los derechos de los trabajadores. "La crisis no la pagan los obreros; es hora de que las grandes siderúrgicas asuman su responsabilidad social", manifestó Silvio Acosta, integrante de la Comisión Interna, en declaraciones radiales.
En un contexto nacional de despidos masivos y caída industrial, el caso Acindar resalta la lucha gremial por la estabilidad laboral. La UOM mantiene el estado de alerta, lista para retomar acciones si el acuerdo no se cumple o si la paralización productiva avanza sin garantías para los empleados. Esta resolución, aunque temporal, refuerza el rol de los sindicatos en la defensa de los derechos laborales ante la incertidumbre económica.
