A PARTIR DE UNA RECIENTE RESOLUCIÓN JUDICIAL QUE AUTORIZA RETOMAR LA PRODUCCIÓN, FINALIZA LA AGONÍA DE LA HISTÓRICA EMPRESA LÁCTEA. EN UN EMOTIVO COMUNICADO, EL SECRETARIO GENERAL DE ATILRA A NIVEL NACIONAL, ETÍN PONCE, RECONOCIÓ EL "MILAGRO" FORJADO POR LA SECCIONAL CHIVILCOY Y LOS TRABAJADORES, QUIENES, A TRAVÉS DE UN EXTENSO ACAMPE, IMPIDIERON EL DESGUACE DE LAS INSTALACIONES Y SALVARON SUS FUENTES DE TRABAJO.
SUNCHALES, 03 de junio de 2026 — Lo que hace apenas unos meses parecía el fin ineludible de una fábrica con más de 70 años de historia, hoy se transformó en un caso emblema de resistencia y compromiso sindical. La planta de "La Suipachense", paralizada y con pedido de quiebra desde noviembre del 2025, vuelve a encender sus motores a partir de una disposición judicial que habilita la reanudación de sus operaciones bajo el gerenciamiento de la firma Compañía Láctea Suipacha S.A.
Detrás de este hito de recuperación productiva no solo hay un acuerdo comercial, sino meses de inquebrantable defensa de las fuentes de trabajo. Ante la quiebra declarada tras la administración del grupo Maralac —que dejó a 143 trabajadores a la deriva y una enorme deuda millonaria— fueron los propios empleados, bajo el amparo de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), quienes tomaron la decisión de instalar carpas frente a la planta. Su presencia y vigilia permanente fue el único blindaje que evitó el vaciamiento de los activos esenciales que hoy permiten la reactivación.
En este marco de victoria para la clase trabajadora, el Secretario General del Consejo Directivo Nacional del gremio, Etín Ponce, dirigió hoy un sentido mensaje al Secretario General de la Seccional Chivilcoy, Cristian Fenoglio, y por su intermedio a todos los trabajadores de la empresa, destacando la entereza demostrada a lo largo del conflicto.
En su misiva, Ponce describió con crudo realismo cómo el mercado y la opinión pública veían el destino de la fábrica: "Para muchos «La Suipachense» era un enfermo terminal más, como tantas otras empresas de distintas actividades que hay hoy en el país. Se hablaba de que estaba con respiración asistida, en coma farmacológico y que más temprano que tarde alguien piadosamente le retiraría el respirador y todo habría terminado".
Sin embargo, el líder sindical enfatizó el rol determinante del gremio y la inquebrantable fe de las bases en torcer ese destino. "Pero la resignación nunca fue unánime", afirmó Ponce, dirigiéndose a Fenoglio para remarcar que, junto a un grupo de valiosos compañeros, "siempre creyeron en lo que para muchos sonaba a un milagro".
El comunicado del Secretariado Nacional subraya el valor táctico y moral del acampe, recordando que los trabajadores, sostenidos siempre por sus familias, "se constituyeron en custodios de los bienes de la empresa para que la misma no fuese desguazada".
La nueva etapa de "La Suipachense" se enfocará inicialmente en la elaboración de leche fluida, yogures y leche en polvo. Aunque la recuperación plena de los niveles históricos de producción será un proceso paulatino, el capital humano especializado sigue intacto y listo para volver a sus puestos.
Como bien señaló Etín Ponce a sus compañeros, "todavía hay un largo camino por recorrer". Pero la jornada de hoy cristaliza un aprendizaje profundo para el movimiento obrero: los trabajadores saben que "la dignidad suele cobrar un precio", y lo importante —como destacó el dirigente— es que "rehuyendo a cualquier atajo, siempre estuvieron dispuestos a pagar el precio que fuese necesario".
Hoy, tras nueve meses de angustia y resistencia a la intemperie, se abre un "nuevo camino de esperanza, el que de la mano, unidos, volverán a transitar". Una reapertura que no es un obsequio del destino, sino una conquista ganada al pie de la fábrica. Bien que se lo merecen.

