REPRESENTACIONES GREMIALES DE LA EMISORA ESTATAL DENUNCIARON EL VACIAMIENTO DEL CANAL, EL CONGELAMIENTO SALARIAL Y UN ESQUEMA QUE FAVORECE A PRODUCTORAS PRIVADAS. ANUNCIARON EL INICIO DE UN PLAN DE LUCHA QUE PODRÍA PARALIZAR LA COBERTURA DE LA COPA DEL MUNDO.
A menos de una semana del inicio de la Copa del Mundo 2026, la pantalla de
la TV Pública atraviesa uno de los momentos más críticos
de su historia. En una contundente demostración de unidad, los trabajadores y
trabajadoras del canal estatal, nucleados en los principales sindicatos del
sector (SiPreBA y SATSAID), emitieron un duro comunicado advirtiendo que la histórica transmisión del Mundial corre serio peligro.
El núcleo del conflicto radica en lo que las asambleas sindicales han
calificado como una «cuasi privatización» de la emisora
bajo la gestión del gobierno actual. Según denunciaron, las
autoridades del canal están montando una estructura de beneficio privado en
torno a la pauta publicitaria y los contenidos especiales del Mundial,
marginando sistemáticamente a la planta permanente de la emisora y
desfinanciando su capacidad de producción propia.
Los principales ejes del reclamo
sindical
Durante la convocatoria a la conferencia de prensa pautada para este
jueves, los delegados gremiales expusieron un panorama alarmante sobre el día a
día en los estudios de Figueroa Alcorta. Las denuncias se centran en tres
pilares fundamentales que afectan directamente las condiciones laborales:
·
Congelamiento salarial histórico: Los trabajadores
señalaron que padecen una falta de actualización de sus ingresos desde hace
casi dos años, lo que se traduce en una pérdida brutal del poder adquisitivo en
un contexto de alta inflación.
·
Desidia edilicia y precarización: Se denunció la falta
de inversión en la infraestructura del canal y un marcado retraso tecnológico,
factores que atentan contra la seguridad laboral y la calidad de la
transmisión.
·
Tercerización de la transmisión: Los sindicatos
apuntan a un esquema de negocios que favorece a empresas privadas para la
generación y comercialización del contenido mundialista, apartando a los
profesionales de la TV Pública que históricamente lideraron estas coberturas.
«Sin salarios dignos no hay medios
públicos»
La gravedad de la situación empujó a las bases a definir un plan de lucha y
medidas de fuerza directas que resentirán la programación en las próximas
horas. Desde los gremios recordaron a las autoridades que el evento
deportivo convoca a toda la sociedad argentina y destacaron una realidad
innegable: «la transmisión del Mundial la garantizamos los trabajadores con
compromiso y profesionalismo desde hace 52 años».
Las organizaciones sindicales exigieron la apertura urgente de una mesa de
diálogo y negociación para destrabar el conflicto. Sin embargo, fueron tajantes
respecto a su postura final frente al vaciamiento del Estado en materia de
comunicación: «Sin salarios dignos no hay medios públicos. Sin medios
públicos no hay democracia», concluyeron.
La pelota, ahora, está en la cancha de las autoridades del canal y del
Gobierno nacional, quienes deberán decidir si priorizan el diálogo con los
trabajadores o si se arriesgan a dejar a millones de argentinos sin la
transmisión pública y gratuita de la máxima cita del fútbol mundial.
