LA FRATERNIDAD ALERTA: EL SISTEMA FERROVIARIO ARGENTINO CAYÓ UN 33% EN DOS AÑOS Y CORRE RIESGO DE DESAPARICIÓN

ANTE LA PRÓRROGA DE LA EMERGENCIA FERROVIARIA HASTA 2028, EL SINDICATO DE CONDUCTORES DE TRENES DENUNCIA UNA DRAMÁTICA INVOLUCIÓN: FALTA DE MATERIAL RODANTE Y REPUESTOS, JUBILACIONES SIN REEMPLAZOS, INFRAESTRUCTURA EN COLAPSO CON TRENES DE CARGA A 15-20 KM/H Y UN PROMEDIO DE TRES DESCARRILAMIENTOS DIARIOS. LA MAYORÍA DE LOS SERVICIOS DE LARGA DISTANCIA ESTÁN SUSPENDIDOS Y LOS REGIONALES OPERAN CON GRAVES LIMITACIONES.



En un comunicado, el Sindicato La Fraternidad –uno de los históricos gremios ferroviarios– lanzó una fuerte advertencia sobre el estado crítico del sistema ferroviario nacional. Bajo el título “¿Debemos esperar que los ferrocarriles desaparezcan?”, el documento describe con precisión quirúrgica la situación que viven los trabajadores del sector y los usuarios: en los últimos dos años los servicios ferroviarios se redujeron en un porcentaje promedio del 33%, según los registros gremiales y datos cruzados de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y el Observatorio Social del Transporte (OST).

La causa principal, según el gremio, es la combinación letal de tres factores estructurales:  

- Falta de material rodante y repuestos: Las formaciones se “canibalizan” para mantener en servicio las pocas que quedan operativas.  

- Pérdida de personal: Jubilaciones y retiros voluntarios no son reemplazados, lo que genera sobrecarga en los equipos restantes y afecta la seguridad operativa.  

- Infraestructura en estado crítico: Los trenes de carga circulan a velocidades de entre 15 y 20 km/h en gran parte de la red. Plataforma 14, espacio técnico vinculado al sector, registró 177 descarrilamientos en 2025 (un 40% más que en 2024), lo que equivale a un promedio que los gremios elevan a tres eventos diarios cuando se incluyen incidentes de estado y privados.


SERVICIOS DE LARGA DISTANCIA: LA GRAN MAYORÍA, FUERA DE SERVICIO

El cuadro es desolador. Según el relevamiento del OST, de los 22 servicios de pasajeros al interior del país que operaba Trenes Argentinos en diciembre de 2023, hoy quedan apenas 10. Los corredores eliminados o suspendidos indefinidamente en los últimos dos años son exactamente los que denuncia La Fraternidad:  

- Buenos Aires a Mendoza y San Luis  

- Retiro-Tucumán  

- Retiro-Córdoba  

- Expreso Buenos Aires-Rosario  

- Buenos Aires-Pehuajó  

- Tren turístico Mercedes-Tomás Jofré  

- Servicios regionales La Banda-Fernández y Rosario-Cañada de Gómez  

- Tren a Pinamar  

Los que aún funcionan lo hacen con serios inconvenientes: el Tren de las Sierras (Córdoba) sufrió suspensiones recientes por fallas en las formaciones; el Tren del Chaco y el ramal Salta-Güemes registran frecuentes problemas de tracción y mantenimiento; y el Rosario-Retiro cerró 2025 con una caída del 27% en pasajeros (70.000 boletos menos que en 2024 y 37% menos que en 2023).

A nivel nacional, los servicios de larga distancia transportaron en 2025 apenas 1.091.197 pasajeros: un 27% menos que en 2024 y un 37% menos que en 2023. Excluyendo el año pandémico 2020, 2025 fue el peor registro desde 2018.


EMERGENCIA PRORROGADA, PERO SIN SOLUCIONES DE FONDO

El Gobierno nacional prorrogó en febrero de 2026 por dos años más la emergencia ferroviaria declarada en 2024. La medida, según la Secretaría de Transporte, busca “consolidar mejoras en seguridad operativa”. Sin embargo, desde el sector gremial se cuestiona que, a más de 20 meses de su implementación, menos del 30% de las 226 obras urgentes previstas se hayan iniciado, mientras se profundiza la desinversión en mantenimiento y adquisición de material.

“Queremos que nuestro país y nuestra sociedad evolucionen. Con la emergencia ferroviaria nuestro transporte está involucionando”, cierra el comunicado de La Fraternidad. Los ferroviarios advierten que, si no se revierten estas tendencias, la Argentina perderá un sistema de transporte que no tiene reemplazo: los ferrocarriles, columna vertebral histórica de la integración territorial, el desarrollo productivo y la movilidad popular.

El llamado gremial es claro: sin inversión inmediata en infraestructura, material rodante, repuestos y recomposición de plantel, el país estará ante la desaparición progresiva de un patrimonio estratégico. La Fraternidad, junto a otros sindicatos del sector, exige que la emergencia no sea solo un marco normativo para suspender servicios, sino una herramienta real para recuperar y modernizar el ferrocarril argentino. El tiempo, advierten, se agota.


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