ANTE LA PARÁLISIS PRODUCTIVA Y EL RIESGO INMINENTE DE UN DESMANTELAMIENTO, LOS TRABAJADORES PROFUNDIZARON LAS MEDIDAS DE FUERZA. DENUNCIAN UN VACIAMIENTO SISTEMÁTICO, FALTA DE GESTIÓN Y EXIGEN LA INTERVENCIÓN URGENTE DEL MINISTERIO DE DEFENSA PARA PRESERVAR LA HISTÓRICA FÁBRICA CORDOBESA.
CÓRDOBA — El conflicto en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) alcanzó hoy un punto de máxima tensión. En el marco de un plan de lucha que lleva meses escalando a raíz de la incertidumbre laboral, los trabajadores y representantes sindicales ingresaron al edificio principal de la planta para exigir frente a las oficinas gerenciales la renuncia indeclinable de todo el directorio.
La medida de fuerza, que marca un nuevo quiebre en la relación entre los empleados y la conducción de la empresa, fue encabezada por el frente gremial que nuclea a los trabajadores de la fábrica. Quienes lideraron la acción dentro del recinto fueron:
- STA (Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos)
- APA (Asociación del Personal Aeronáutico)
- APTA (Asociación del Personal Técnico Aeronáutico)
La contundencia de la medida contó, además, con el respaldo orgánico y la movilización en los portones por parte de la CGT Regional Córdoba y de gremios aliados como el SUOEM (Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales), quienes se hicieron presentes en defensa de los puestos de trabajo y la soberanía industrial nacional.
Un reclamo frente al "vacío de conducción"
La ocupación del edificio principal responde a lo que las bases sindicales definen como un plan de desmantelamiento encubierto. Los representantes gremiales denunciaron que la fábrica, ubicada sobre la avenida Fuerza Aérea, se encuentra sumida en una parálisis productiva alarmante: la producción y el mantenimiento de sistemas (como los aviones Pampa) sufren graves demoras, los contratos de trabajo de la cartera operativa están frenados y los salarios de la planta han quedado fuertemente licuados frente a la inflación.
"El problema de fondo ya no es solo la falta de una recomposición salarial, sino la supervivencia misma de la fábrica. Estamos ante un evidente vacío de conducción; el directorio está dejando caer la empresa de manera deliberada", señalaron los delegados durante la protesta en el interior del predio.
Irregularidades y el silencio de Defensa
El clima interno se enrareció en las últimas semanas tras la filtración de audios vinculados a la cúpula directiva y las fuertes críticas por la contratación presuntamente irregular de asesores externos provenientes de Buenos Aires. Para los trabajadores, resulta inaceptable y contradictorio que, mientras se paralizan líneas de producción vitales argumentando "falta de presupuesto", la conducción de la empresa incorpore personal a puestos clave de asesoría.
Asimismo, desde el arco gremial apuntaron directamente al Ministerio de Defensa, cuestionando la falta de respuestas a los petitorios formales elevados desde el mes de marzo. Advirtieron sobre la gravedad de frenar actualizaciones de desarrollos nacionales que comprometen el mantenimiento de certificaciones internacionales —como la exigente normativa estadounidense FAA Part 145 recientemente obtenida por FAdeA—, mientras el Estado prioriza millonarias compras de material militar extranjero.
Estado de alerta y movilización
Las asambleas ratificaron que el personal continuará en estado de alerta permanente y movilización. La advertencia de los gremios fue categórica: el conflicto seguirá abierto y las medidas podrían radicalizarse hasta que se presenten respuestas concretas, se aparte a un directorio calificado como "inoperante" y el Gobierno nacional transparente si existe una voluntad política real de salvar a FAdeA o si, por omisión, avanza hacia su cierre definitivo.
