LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES LANZÓ UN RÉGIMEN ESPECIAL PARA COBRAR UNA MILLONARIA DEUDA ACUMULADA POR PRESTACIONES EN HOSPITALES PÚBLICOS. CON UN FUERTE IMPACTO GREMIAL, LA MEDIDA GARANTIZA QUE EL 50% DE LOS FONDOS RECUPERADOS IRÁ DIRECTAMENTE AL BOLSILLO DE LOS TRABAJADORES SANITARIOS BONAERENSES.
El gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, puso en marcha un ambicioso plan de regularización de deudas para recuperar alrededor de $150.000 millones que las obras sociales nacionales le deben a los hospitales y efectores públicos bonaerenses. Si bien la medida representa una inyección vital para la infraestructura y los insumos del sistema sanitario, la iniciativa cobra un peso gremial determinante: la mitad de todo lo recaudado será destinado a mejorar de forma directa los salarios de los trabajadores de la salud.
La resolución —oficializada el 12 de agosto de 2026 mediante la disposición N.º 103-SAMO-2026 del Ministerio de Salud provincial— busca subsanar el agujero fiscal provocado tras la desregulación sanitaria impulsada por la gestión de Javier Milei. Desde la cartera que conduce Nicolás Kreplak denuncian que la disolución del sistema de Hospitales Públicos de Gestión Descentralizada (HPGD), en el marco del DNU 70/2023, paralizó la cadena de cobros y obligó a cada hospital a negociar por su cuenta, disparando la morosidad de los financiadores de salud.
El impacto directo en el salario de los trabajadores
Desde la perspectiva sindical y laboral, la medida es vista como una herramienta clave para recomponer los ingresos en un contexto económico complejo. El Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO) establece por ley que los fondos recuperados por facturar prestaciones a pacientes con cobertura médica se reinvierten en el sistema. El dato fundamental que tracciona el apoyo de los gremios del sector es que el 50% de esos ingresos se distribuye en forma de bonificaciones directas para los trabajadores y trabajadoras de los hospitales.
Para lograr identificar y documentar este volumen de deuda en medio de la parálisis nacional, la Provincia se apoyó en la reciente digitalización del sistema de salud y la implementación de la Historia Clínica Digital. Esto permitió ordenar la facturación y dejar a las obras sociales sin margen para desconocer las prestaciones realizadas en el territorio bonaerense.
Los detalles del plan de pagos
El régimen especial, diseñado para incentivar el pago rápido y acelerar el derrame salarial, otorga una ventana de adhesión de 45 días corridos y ofrece tres alternativas para las obras sociales nacionales comprendidas en la Ley 23.660:
- Cancelación al contado: En un pago único.
- Plan de hasta 18 cuotas: Pagos mensuales, iguales y sin interés de financiación.
- Plan de hasta 24 cuotas: Con un interés del 4% anual sobre saldos (garantizando que el 70% de la deuda se cancele en los primeros 12 meses).
Al adherir, las entidades reconocen de manera irrevocable sus deudas, interrumpiendo cualquier plazo de prescripción. Quedan excluidas de esta moratoria aquellas obligaciones que ya se encuentren judicializadas.
En definitiva, la ofensiva del Ejecutivo bonaerense no solo busca ordenar las cuentas públicas tras el desfinanciamiento nacional, sino que se posiciona como una política activa de defensa del poder adquisitivo. Para miles de enfermeros, médicos, técnicos y personal administrativo de los hospitales de la Provincia, el éxito de esta recaudación se traducirá, mes a mes, en un alivio concreto en sus recibos de sueldo.
