TENSIÓN EN OSFA: ATE OCUPÓ LA SEDE CENTRAL ANTE EL INMINENTE CESE DE 600 CONTRATOS Y DENUNCIA "VACIAMIENTO" DE LA OBRA SOCIAL MILITAR

 EL SINDICATO QUE NUCLEA A LOS TRABAJADORES ESTATALES PROFUNDIZÓ SU PLAN DE LUCHA CON LA TOMA DE LAS INSTALACIONES PORTEÑAS. ADVIRTIERON SOBRE EL POSIBLE CIERRE DE 13 HOTELES Y DE DEPENDENCIAS FARMACÉUTICAS. APUNTAN A LA GESTIÓN GUBERNAMENTAL POR LLEVAR LA DEUDA DE LA ENTIDAD A MÁS DE $500.000 MILLONES.







La tensión escaló este jueves en la Ciudad de Buenos Aires cuando la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) movilizó a sus bases y ocupó la sede central de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). La medida de fuerza directa busca frenar los 600 despidos previstos para fines de septiembre y visibilizar lo que el gremio califica como un "vaciamiento sistemático" de la institución. Ante la falta de respuesta oficial, el sindicato anticipó que las protestas podrían extenderse al interior del país, incluyendo la ocupación de otras dependencias.


El epicentro del conflicto radica en la anunciada reducción de personal, que afectaría a trabajadores civiles de las fuerzas y al funcionamiento operativo de diversas áreas. Según precisó ATE, estos despidos se enmarcan en un plan mayor que contempla el cierre de 13 hoteles y dos centros recreativos, la gran mayoría de ellos ubicados en los importantes centros turísticos de Mar del Plata, Córdoba y San Carlos de Bariloche.


Para el gremio, las decisiones de las autoridades no responden únicamente a un achique estatal, sino a un "proceso de vaciamiento" estructural que compromete severamente el futuro de una de las obras sociales de mayor magnitud de Argentina.



Denuncias de desmanejos financieros y recortes en prestaciones


Durante la toma del edificio, el Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó duras críticas hacia la administración de la obra social y apuntó al gobierno de Javier Milei. Aguiar hizo foco en un presunto desfalco financiero, señalando una abrupta transición del superávit al déficit.


"Cuando el ministro Petri asumió, tenía en caja un superávit de $25.000 millones. Hoy, la deuda de la obra social se estima en más de $500.000 millones. ¿Dónde está la plata? ¿Quién se beneficia con este supuesto ahorro? Se la robaron toda. Estamos ante el peor gobierno y el más corrupto de la historia", disparó el dirigente estatal, reclamando además la falta de diálogo con la conducción de la OSFA.


"Estos milicos que hoy se esconden como ratas son los mismos que nos dicen que quieren defender las Islas Malvinas. No son capaces de tener una reunión con los trabajadores", cuestionó Aguiar. Además, vinculó la situación al discurso de austeridad gubernamental: "Sturzenegger dice públicamente que con los recortes logró ahorrar mil millones de dólares. La pregunta es a dónde va esa plata, porque no construyen escuelas, ni hospitales, ni rutas".


La denuncia patrimonial de ATE va más allá de la deuda global. El gremio expuso manejos calificados como irregulares, como el presunto desvío de un préstamo de $40.000 millones. Según el sindicato, estos fondos, originalmente destinados a la compra de equipamiento médico, habrían sido utilizados para cubrir gastos corrientes y deudas contraídas con droguerías.


A este cuadro de situación se le suma un punto sensible para los afiliados: la intención oficial de cerrar las farmacias propias del organismo para reemplazarlas por un sistema de franquicias privadas, una maniobra que, según advierten, impactará directamente en la calidad y el acceso a las prestaciones.






El impacto del DNU 88/2026 y la creación de OSFA


La crisis actual tiene su raíz normativa en febrero pasado. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 88/2026, el Gobierno Nacional determinó la disolución del entonces Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) para dar paso a la creación de la actual OSFA.


Desde el primer momento, ATE objetó este proceso. Denunciaron que la transferencia de funciones se realizó a espaldas de los trabajadores y del sindicato, vulnerando el derecho fundamental de representación y negociación colectiva.


El gremio también advirtió en su momento sobre los problemas estructurales que traería aparejados el decreto: la carga de la deuda arrastrada por la ex IOSFA, la morosidad en el pago de prestaciones vinculadas al personal de fuerzas de seguridad que migró a otras coberturas, y el impacto directo que esta reestructuración tendría sobre las áreas de turismo, el sistema de farmacias y la estabilidad de las delegaciones ubicadas en las provincias.








Se profundiza el Plan de Lucha


"Hasta ahora, los trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas hemos sido absolutamente razonables. Las medidas y los reclamos fueron progresivos", aseguró Aguiar, marcando un quiebre en la estrategia gremial. "A partir de ahora, vamos a empezar a profundizarlas y no descartamos ocupar todas las dependencias del organismo", concluyó, reafirmando la postura combativa.


Ante la persistente falta de canales de diálogo tras la movilización porteña, la asamblea de ATE ratificó la continuidad del estado de alerta y movilización. Como próxima medida de acción directa, el sindicato confirmó la realización de una vigilia durante la jornada del miércoles 30 de septiembre. La misma tendrá lugar simultáneamente en los diferentes hoteles de la obra social, con el objetivo de acompañar al personal que, en medio de la incertidumbre sobre su continuidad laboral, sostiene el funcionamiento de las instalaciones. La sombra de los 600 telegramas de despido mantiene al rojo vivo el conflicto en la obra social militar.





Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente