LA MEDIDA DE FUERZA DE 24 HORAS SE CONCRETARÁ ESTE MIÉRCOLES 12 DE AGOSTO EN TODAS LAS CASAS DE ALTOS ESTUDIOS DEL PAÍS, MARCANDO EL INICIO DE UN PLAN DE LUCHA NACIONAL QUE CONTEMPLA NUEVAS HUELGAS. MIENTRAS LOS GREMIOS DENUNCIAN UNA PÉRDIDA DEL 28,5% EN EL PODER ADQUISITIVO SALARIAL Y EXIGEN QUE SE RESPETE LA LEY DE FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO, EL GOBIERNO NACIONAL TILDÓ LA PROTESTA DE "POLÍTICA" Y POSPUSO LA REAPERTURA PARITARIA PARA EL MES DE SEPTIEMBRE.
El reinicio de la actividad académica tras el receso invernal vuelve a estar marcado por la conflictividad laboral en las universidades públicas argentinas. El Frente Sindical de las Universidades Nacionales, que agrupa a diversas asociaciones de docentes y trabajadores no docentes, ratificó una jornada de paro total por 24 horas para este miércoles 12 de agosto. La huelga, que se llevará a cabo sin concurrencia a los lugares de trabajo, paralizará el normal dictado de clases e impactará de lleno en el inicio del segundo cuatrimestre.
La postura de los gremios: pérdida salarial y presupuesto crítico
Desde el sector sindical, la medida es vista como una respuesta obligada frente al constante deterioro de las condiciones salariales y la asfixia presupuestaria. Organizaciones como Conadu Histórica, FATUN (no docentes), ADUBA y FAGDUT (UTN), entre otras, convergen en un reclamo tripartito: la inmediata actualización salarial, el envío urgente de fondos para los hospitales universitarios y el estricto cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La dirigencia gremial argumenta que la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación superior ya acumula un 28,5% hasta el mes de junio. A esto se suma el malestar por lo que las federaciones denuncian como "casi 300 días de incumplimiento" de la normativa vigente por parte de las autoridades nacionales.
El paro de mañana es apenas el primer paso de un plan de lucha escalonado y más profundo: la Conadu Histórica ya confirmó una segunda tanda de medidas de fuerza que implicará un paro nacional de cinco días, del 18 al 22 de agosto. Además, el calendario sindical prevé un tercer cese de actividades, de 48 horas, pautado para el 27 y 28 de este mismo mes.
La respuesta del Gobierno: convocatoria dilatada y cruces políticos
Lejos de una resolución rápida del conflicto, el Poder Ejecutivo ha adoptado una postura de confrontación frente a las demandas de los trabajadores. A través del Ministerio de Capital Humano, el Gobierno nacional emitió un comunicado calificando el paro universitario de este 12 de agosto como una protesta de "carácter político" y aseveró que "no responde a un reclamo genuino".
Desde la cartera oficialista negaron que exista un incumplimiento de la Ley de Financiamiento y recordaron que, según su visión, el acuerdo paritario rubricado el pasado 10 de junio brindó un alivio con un aumento acumulado del 24,33%. Bajo esta premisa, la administración central rechazó reabrir la discusión salarial durante el mes en curso y confirmó, de manera unilateral, que la próxima mesa paritaria con los gremios universitarios recién tendrá lugar el próximo martes 1° de septiembre.
Este aplazamiento oficial tensa aún más la cuerda con los representantes de los trabajadores, quienes advierten que dilatar la discusión hasta septiembre, frente a la inflación y el atraso salarial documentado, es insostenible para el bolsillo de la planta docente y no docente de todo el país. Mientras tanto, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) también prepara actividades de visibilización e institucionales en reclamo por la recomposición del presupuesto de las universidades, marcando un frente institucional y gremial unificado frente a las políticas del Gobierno nacional.
