EL SINDICATO ÚNICO DE TRABAJADORES DEL NEUMÁTICO (SUTNA) SE MOVILIZA EN DEFENSA DE CASI MIL PUESTOS DE TRABAJO, MIENTRAS EL GOBIERNO CONVOCA A UNA REUNIÓN TRIPARTITA PARA MAÑANA, EN UN CONTEXTO DE CONCILIACIÓN OBLIGATORIA Y CRECIENTES TENSIONES SOCIALES.
La emblemática fábrica de neumáticos Fate, ubicada en San Fernando, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. El pasado 18 de febrero, la empresa anunció su cierre definitivo, argumentando inviabilidad económica debido a altos costos laborales, rigidez normativa y competencia de importaciones. Esta decisión implica el despido de 920 trabajadores, lo que ha generado una oleada de protestas y resistencia por parte del gremio.
Este cierre no es más que una maniobra especulativa de la patronal, que ignora el esfuerzo histórico de los obreros y las conquistas laborales alcanzadas. El SUTNA, liderado por figuras como Alejandro Crespo, ha denunciado que la medida agrava la crisis social en un país ya golpeado por políticas de ajuste. "No permitiremos que se pierdan fuentes de trabajo genuinas; esto es un ataque directo a la clase trabajadora", afirmó un delegado sindical durante las asambleas en la planta. Los trabajadores han resistido en el predio, con presencia policial que ha escalado la tensión, incluyendo detenciones y órdenes de desalojo judicial.
En respuesta, el Gobierno de Javier Milei, a través de la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano, dictó una conciliación obligatoria por 15 días, suspendiendo los despidos y ordenando retrotraer la situación al estado previo al conflicto. Esta medida temporal ha permitido reabrir la fábrica parcialmente, pero la empresa insiste en que el cierre es inevitable, buscando aplacar la presión política sin ceder en el fondo.
Mañana, 23 de febrero, se llevará a cabo una reunión clave entre representantes de Fate, el SUTNA y funcionarios gubernamentales. El gremio llega con una postura firme: exige la continuidad de la producción, el pago de salarios adeudados y un plan de inversión para modernizar la planta, evitando despidos masivos. Líderes sindicales advierten que, de no haber avances, el conflicto podría extenderse a todo el sector neumático, con riesgos de nuevos paros y movilizaciones.
Esta crisis expone las falencias del modelo económico actual, donde el proteccionismo insuficiente y la flexibilización laboral amenazan la estabilidad obrera. El SUTNA llama a la solidaridad de otros gremios, como la CGT, para unificar la lucha contra políticas que priorizan el capital por sobre los derechos laborales. La resolución de mañana será pivotal: o se preserva el empleo, o se profundiza una catástrofe social que podría replicarse en otras industrias.

