EL FRESU CONSOLIDA SU ARMADO AL INCORPORAR A BARRIOS DE PIE PARA HACER FRENTE A LAS POLÍTICAS DE AJUSTE

EN UNA DEMOSTRACIÓN DE FUERZA Y ARTICULACIÓN SOCIOLABORAL, EL FRENTE DE SINDICATOS UNIDOS SUMÓ A LA ORGANIZACIÓN SOCIAL LIDERADA POR DANIEL MENÉNDEZ. CON EL IMPULSO DE GREMIOS COMO ATE, UOM Y ACEITEROS, EL ESPACIO BUSCA ROBUSTECER LA RESISTENCIA FRENTE A LOS RECORTES DEL GOBIERNO DE JAVIER MILEI Y DELINEAR UN PROGRAMA DE DEFENSA INTEGRAL DE LOS TRABAJADORES.





La unidad entre el movimiento obrero formal y las organizaciones de la economía popular sigue sumando capítulos decisivos. En las últimas horas, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) confirmó oficialmente la incorporación de la organización social Barrios de Pie a su estructura, un movimiento estratégico que busca ensanchar las bases de representación frente al severo impacto de las políticas económicas implementadas por la gestión de Javier Milei.


El acuerdo se terminó de sellar en un encuentro encabezado por el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, junto a los referentes sociales Daniel “Chuky” Menéndez, Mariano Marini y Lucía Bianchi. Desde el frente destacaron que la llegada de Barrios de Pie representa un avance ineludible en la construcción de una agenda común, orientada no solo a confrontar la caída del poder adquisitivo en el sector formal, sino a contener la emergencia que atraviesan los sectores barriales más vulnerados.



Un polo combativo en constante expansión


La conformación de este bloque ha evidenciado un crecimiento acelerado y una fuerte vocación de articulación transversal, superando barreras burocráticas. Lejos de atomizarse, la respuesta a las políticas de desregulación laboral y achique del Estado ha empujado a distintos sectores a confluir en una estructura que prioriza el plan de lucha y la acción directa.


Actualmente, el FreSU aglutina un músculo sindical considerable, congregando a más de 140 organizaciones pertenecientes a las distintas centrales obreras. Entre sus pilares fundacionales destacan gremios de alto impacto productivo e institucional, tales como:

  • Asociación Trabajadores del Estado (ATE)
  • Unión Obrera Metalúrgica (UOM)
  • Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso (Aceiteros)
  • Sindicatos Aeronáuticos, Papeleros y Molineros
  • Federaciones universitarias (Conadu y Conadu Histórica)


El objetivo: Frenar el ajuste y fortalecer el modelo sindical


La coyuntura demanda respuestas orgánicas. Tras el encuentro, las cúpulas dirigenciales coincidieron en la urgencia de fortalecer la defensa irrestricta de los convenios colectivos e intentar ponerle un límite al avance del gobierno nacional sobre las conquistas históricas.


En este marco, Aguiar subrayó el compromiso de "seguir construyendo un programa que incluya a todos los sectores" y frenar lo que caracterizó como la "crueldad" del actual modelo económico. La estrategia acordada no se limita a la resistencia paritaria defensiva; también apunta a unificar el empleo registrado con las demandas de emergencia territorial. 




El desafío de la unidad obrero-territorial


La convergencia entre el FreSU y Barrios de Pie envía un mensaje rotundo tanto hacia el interior del mundo laboral como hacia la Casa Rosada: la fragmentación dejó de ser el escenario predominante ante la licuación generalizada de los ingresos.


En un mapa nacional marcado por el estancamiento económico, reformas que habilitan la revisión de condiciones laborales y medidas de fuerza inminentes en áreas clave —como la educación y el polo agroexportador—, la unidad sociolaboral se erige como el dique de contención primario. El FreSU confirma así que su armado no es meramente táctico, sino la base de un frente permanente para disputar la distribución de la riqueza y garantizar la supervivencia del tejido social en la Argentina.

 

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