A TRAVÉS DE UNA DURA SOLICITADA, ORGANIZACIONES GREMIALES DE BASE DE DISTINTOS PUNTOS DE LA PROVINCIA ANUNCIARON SU NEGATIVA A INTEGRAR UNA LISTA UNIFICADA DE CARA A LA PRÓXIMA RENOVACIÓN DE AUTORIDADES. DENUNCIAN UN PROGRESIVO VACIAMIENTO INSTITUCIONAL, PÉRDIDA DE REPRESENTATIVIDAD Y CONVOCAN A LAS ENTIDADES HERMANAS A RECONSTRUIR LA UNIDAD BAJO EL LEGADO HISTÓRICO DEL DIRIGENTE GERÓNIMO IZZETA.
El escenario sindical de los trabajadores municipales de la provincia de Buenos Aires atraviesa horas de profunda tensión y reconfiguración política. En las vísperas de una nueva renovación de autoridades de su Federación provincial (FSTMPBA), un importante bloque conformado por once sindicatos de base ha hecho pública su decisión de no convalidar el armado electoral oficialista, denunciando un esquema de conducción cerrado y alejado de las necesidades reales de los trabajadores.
A través de un documento conjunto que circula en las distintas dependencias municipales bonaerenses, las organizaciones firmantes expresaron su rechazo categórico a integrar una lista que, aseguran, "se pretende imponer sin una verdadera discusión democrática".
El diagnóstico: Vaciamiento y pérdida de representatividad
El núcleo del reclamo radica en lo que los sindicatos disidentes definen como una falta de políticas gremiales amplias y participativas. Según se desprende del comunicado, los gremios afirman haber agotado todas las instancias de diálogo y búsqueda de consensos antes de tomar esta "difícil pero necesaria decisión".
Los dirigentes apuntan directamente contra la actual forma de conducción de la entidad madre, a la que acusan de haber provocado un "progresivo debilitamiento" de la Federación. En la solicitada, describen un panorama crítico caracterizado por el aislamiento, la pérdida de representatividad y la falta de protagonismo en la defensa de los derechos de las organizaciones de base.
"El manejo de unos pocos ha generado que entidades históricas ya no formen parte de nuestra entidad madre, debilitando el espíritu de unidad que debe sostener al movimiento obrero municipal", subraya el documento, visibilizando una sangría de gremios que ha mermado el poder de fuego de la Federación a nivel provincial.
El llamado a la acción: La unidad no se impone
Lejos de plantear una desafiliación o un abandono de las estructuras orgánicas, el bloque de los once gremios reafirmó su compromiso de seguir luchando por los derechos laborales y colectivos desde sus respectivos territorios.
El pronunciamiento busca interpelar al resto de las organizaciones municipales de la provincia, invitándolas a reflexionar sobre el futuro de la herramienta sindical. El objetivo planteado es claro: recuperar una Federación "más representativa, democrática, plural y participativa", en sintonía con la visión del histórico líder del sector, Gerónimo Izzeta.
El documento concluye con una advertencia de cara a los próximos pasos institucionales, dejando la puerta abierta a la negociación pero marcando un límite innegociable respecto a los métodos de construcción política: "La unidad no se impone, se construye con participación, respeto y democracia sindical".
El mapa del reclamo: Los gremios firmantes
La solicitada evidencia un descontento que atraviesa toda la geografía provincial, abarcando desde gremios de peso en el populoso Conurbano bonaerense hasta importantes distritos del interior y la Costa Atlántica. Las organizaciones que suscribieron el documento son:
S.T.M. Mar del Plata
S.E.M. San Isidro
S.T.M. Florencio Varela
S.E.M. Ituzaingó
S.T.M. Trenque Lauquen
S.E.M. Lincoln
S.T.M. Laprida
S.T.M. Punta Indio
S.T.M. Lezama
S.T.M. Gral. Las Heras
S.T.M. Salliqueló
