ANTE EL GRAN INTERÉS QUE DESPERTÓ LA COMPRA DE PLIEGOS POR PARTE DE RECONOCIDAS FIRMAS LÁCTEAS, LOS TRABAJADORES DE LA EXCOOPERATIVA ANUNCIARON UNA MOVILIZACIÓN PACÍFICA EN DEFENSA DE LAS FUENTES LABORALES. DESDE EL SECTOR OBRERO RESPALDAN EL ACCIONAR JUDICIAL Y RECHAZAN LAS IMPUGNACIONES DE TERCEROS QUE INTENTAN DILATAR LA VENTA Y LA PUESTA EN MARCHA DE LAS PLANTAS INDUSTRIALES.
El proceso de quiebra y posterior venta de los activos de la histórica cooperativa láctea SanCor ha entrado en una fase decisiva que genera fuertes expectativas, especialmente en el ámbito sindical y laboral. La reciente habilitación judicial para la licitación de sus seis plantas industriales y el paquete de marcas (con una base de USD 52,1 millones) despertó un gran interés en el mercado. Esta expectativa se materializó en la adquisición de los pliegos licitatorios por parte de empresas de amplia trayectoria y peso en el sector, tales como Savencia, Adecoagro, Punta del Agua y Elcor.
Para los empleados de la excooperativa y los trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), este avance representa la salida más concreta tras meses de extrema incertidumbre, parálisis productiva y millonarias deudas acumuladas en salarios y aportes sociales. Desde el sector obrero ven con optimismo la llegada de inversores que cuenten con el capital necesario no solo para adquirir los activos, sino para inyectar la inversión genuina que requiere el mantenimiento y la operatividad diaria de las fábricas.
En este contexto, la postura gremial ha sido tajante: priorizar la continuidad de la actividad industrial por encima de las disputas legales. Los representantes de los trabajadores emitieron un contundente respaldo a la administración del proceso de quiebra, desmarcándose de las recientes impugnaciones judiciales impulsadas por algunos acreedores que buscan frenar o modificar la licitación.
Dirigentes como Cabrera y Sellwood —integrantes del Comité Provisorio de Control— afirmaron públicamente que "el embate mediático contra el juez es propio de las quiebras de esta magnitud" y aseguraron que la actuación judicial no merece objeciones. Para los trabajadores, la urgencia es productiva y social: advierten que cada día que pasa con las instalaciones paralizadas hace más difícil su futura recuperación.
Para visibilizar esta postura y marcar el terreno de cara a la decisión final de la Justicia santafesina, los trabajadores anunciaron la convocatoria a una movilización social pacífica. La concentración reunirá a los empleados de la ex SanCor, sus familias y vecinos de las comunidades afectadas, quienes marcharán hacia el Juzgado donde tramita la quiebra con una consigna clara: mostrar su apoyo al trabajo, exigiendo "la venta, inversión y reactivación inmediata de las plantas industriales".
Mientras en los despachos judiciales se dirimen los últimos recursos legales, el mensaje del movimiento obrero es unívoco. La salvación de SanCor ya no admite dilaciones burocráticas y debe resolverse resguardando la unidad productiva con las máquinas encendidas y las fuentes de trabajo garantizadas.
