TRAS INAUGURAR A FINES DE 2024 UNA MODERNA CABINA DE PINTURA, LA HISTÓRICA METALÚRGICA JOSÉ CASCASI Y CÍA S.A. —PROVEEDORA CLAVE DE GIGANTES COMO YPF, GRUPO TECHINT (SIDERAR Y TENARIS), FORD, VOLKSWAGEN Y PAN AMERICAN ENERGY— COMUNICA SU CIERRE DEFINITIVO. OFRECE A SUS 10 TRABAJADORES INDEMNIZACIONES AL 50% Y EN CUOTAS. LA UOM EXIGE EL PAGO ÍNTEGRO POR LEY Y REPUDIA LA MANIOBRA PATRONAL.
En las últimas horas, la empresa José Cascasi y Cía S.A., con más de 55 años de trayectoria en Rincón de Milberg (Tigre), comunicó el cierre definitivo de sus operaciones. La decisión afecta a un plantel que, según fuentes sindicales, se había reducido progresivamente de casi 50 operarios a apenas 10, en un contexto de fuerte retracción del sector metalúrgico.
La firma, de origen italiano y radicada en la zona desde 1970, se dedicaba a construcciones y reparaciones metalúrgicas y navales, montajes industriales, corte CNC, granallado y pintura. Su planta de 2.500 m² abastecía directamente a las principales compañías del país: YPF, Techint, Ford, Volkswagen y Pan American Energy, entre otras. Paradójicamente, a fines de diciembre de 2024, con la presencia del intendente Julio Zamora, inauguró una innovadora cabina de pintura que representaba una clara apuesta por modernizar la producción y sostener el empleo local.
Hoy, esa misma empresa ofrece a sus trabajadores solo el 50% de las indemnizaciones legales, fraccionadas en cuotas, y según denuncias gremiales, registra atrasos salariales. Esta práctica viola el espíritu y la letra de la Ley de Contrato de Trabajo y los convenios colectivos de la UOM, que garantizan el pago íntegro y en un solo acto de las indemnizaciones por despido sin causa.
El caso de Cascasi no es un hecho aislado, sino expresión de una crisis estructural que el sector metalúrgico arrastra desde 2024: caída de la producción, apertura indiscriminada de importaciones y falta de políticas activas de protección industrial. Sin embargo, la reciente inversión en tecnología desmiente cualquier argumento de inviabilidad económica. Se trata de una decisión patronal de desprenderse de la responsabilidad social y dejar en la calle a familias enteras sin las garantías mínimas que la ley y la convención colectiva otorgan.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Tigre y la Regional Buenos Aires ya tomaron intervención. Exigen la inmediata regularización de las indemnizaciones completas, el pago de todos los haberes adeudados y la búsqueda de alternativas que preserven las fuentes de trabajo, ya sea mediante reconversión, venta de la unidad productiva o apoyo municipal y provincial.
Este cierre no solo golpea a diez trabajadores y sus familias. Es un nuevo alerta sobre la desindustrialización que avanza en el Norte del Gran Buenos Aires. La organización sindical no aceptará que se naturalicen maniobras que precarizan los derechos conquistados y exigen al empresariado que asuma sus obligaciones y al Estado que intervenga para frenar la sangría de puestos de trabajo en la metalurgia.
