EL GREMIO DENUNCIÓ QUE EL SUPERINTENDENTE CLAUDIO STIVELMAN Y SU EQUIPO COMETEN CONDUCTAS DELICTIVAS AL PARALIZAR TRÁMITES, CAJONEAR RECLAMOS DE USUARIOS Y FAVORECER NEGOCIOS DE LAS PREPAGAS EN PERJUICIO DE LA SALUD PÚBLICA. MAÑANA VIERNES 20 DE MARZO LOS TRABAJADORES ATENDERÁN EN LA PUERTA DEL ORGANISMO PARA VISIBILIZAR SU ROL ESENCIAL.
Buenos Aires, 19 de marzo de 2026.- La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió adoptar una modalidad de protesta “a la japonesa” frente a la nueva ola de amenazas de despidos y al intento de vaciamiento de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Así lo definió por unanimidad la asamblea de trabajadores realizada en la sede central del organismo.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, fue contundente: “Es evidente que el superintendente y sus funcionarios están desplegando conductas delictivas. Intentan paralizar todas las tramitaciones para vaciar el organismo y evitar de esta manera controlar a las prepagas. Están jugando con la salud y la gente se está muriendo. Tienen que terminar presos”.
La medida consistirá en recibir y resolver los reclamos de los usuarios directamente en la puerta de entrada del edificio, acelerando las respuestas y demostrando el rol central que cumple el personal estatal en la defensa del derecho a la vida. “Vamos a atender en la puerta para ponerlos en evidencia”, explicó Aguiar.
El gremio denunció que la gestión actual aplica sanciones solo a obras sociales pequeñas mientras mira para otro lado ante incumplimientos graves de las grandes empresas de medicina prepaga. Además, permite el cobro ilegal de plus, coseguros y aranceles diferenciados, violando el Plan Médico Obligatorio.
“También hemos denunciado que la Superintendencia promueve el sistema de mediación prejudicial no obligatoria denominado PROMESA, que traslada los costos al beneficiario y fomenta la judicialización”, agregó el dirigente.
Esta situación se suma al reclamo contra la obra social Unión Personal, que aplica coseguros discriminatorios a trabajadores estatales no afiliados a UPCN y cobra plus por intervenciones quirúrgicas, prácticas consideradas ilegales.
ATE reafirmó que los trabajadores no aceptarán ni un solo despido arbitrario ni el desmantelamiento de un organismo clave para controlar el sistema de salud. “Ocultan y frenan expedientes con reclamos mientras favorecen negocios multimillonarios a cambio de la muerte de pacientes. No lo vamos a permitir”, concluyó Aguiar.
La protesta “a la japonesa” del viernes 20 de marzo busca visibilizar que sin los trabajadores de la SSS no hay control efectivo sobre las prepagas y que el derecho a la salud está en riesgo directo por decisiones políticas y empresariales.
