MÁXIMO KIRCHNER SACUDE LA INTERNA GREMIAL: "NECESITAMOS QUE LA CGT RECUPERE EL CORAJE"

EN UN ACTO JUNTO AL GREMIO DE ANSES EN CAÑUELAS, EL REFERENTE DE LA CÁMPORA CUESTIONÓ LA "PASIVIDAD" DE LA CENTRAL OBRERA Y CONDICIONÓ LA UNIDAD DEL PERONISMO AL RECONOCIMIENTO DEL LEGADO KIRCHNERISTA FRENTE AL AVANCE DE LAS REFORMAS LABORALES.



Lunes, 4 de mayo de 2026 - La tensión entre el sector más duro del kirchnerismo y la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) alcanzó un nuevo pico de ebullición tras los actos por el Día del Trabajador. Durante una jornada organizada en Cañuelas por el sindicato SECASFPI (Trabajadores de la ANSES), Máximo Kirchner lanzó duras críticas a la cúpula de la calle Azopardo, acusándola de "falta de coraje" y de incurrir en "miserias políticas" por omitir la figura de Néstor y Cristina Kirchner en sus recientes movilizaciones.


EL DETONANTE: EL "OLVIDO" DEL 1° DE MAYO

El malestar, que venía gestándose en las bases más cercanas al Instituto Patria, cristalizó tras el acto central de la CGT en Plaza de Mayo el pasado viernes. Para Máximo Kirchner, la ausencia de menciones a los gobiernos que reestatizaron las AFJP y recuperaron las paritarias no fue un descuido, sino una decisión política que profundiza la brecha interna.

“¿Cómo vamos a convocar a los argentinos para que nos voten si tenemos este tipo de miserias entre nosotros? La unidad no puede ser solo declarativa, debe basarse en posiciones concretas frente al modelo que destruye derechos”, sentenció Kirchner ante la mirada del titular de SECASFPI, Carlos Ortega, y la intendenta Mariana Fassi.


CRÍTICA A LA "PASIVIDAD" ANTE LA REFORMA

El enfoque gremial de la crítica de Kirchner no se limitó a lo simbólico. El diputado nacional vinculó la actitud de la central obrera con la actual coyuntura de reforma laboral y privatizaciones. En un mensaje teñido de ironía, apuntó elípticamente a sectores "tiempistas" de la CGT —referenciando indirectamente a gremialistas de servicios y sectores industriales— que han optado por una estrategia de negociación de baja intensidad frente a las políticas de "miseria planificada" del Ejecutivo nacional.

Desde el entorno de La Cámpora sostienen que la CGT debe abandonar el rol de "espectador institucional" y pasar a una fase de resistencia más orgánica. "Necesitamos que los compañeros recuperen el coraje de defender a los trabajadores. Ahí vamos a hacer la unidad; no va a haber peros si ponen por delante los intereses de la mayoría", advirtió el dirigente.


UN TABLERO SINDICAL FRAGMENTADO

La embestida de Kirchner expone nuevamente las tres vertientes que conviven (y chocan) en el ecosistema sindical actual:

1. El ala dialoguista: Que prioriza la supervivencia de las obras sociales y el sostenimiento de los convenios colectivos bajo fuego.

2. El sector combativo: Referenciado en las CTA y gremios como Camioneros, que mantienen la gimnasia de la calle.

3.  El sindicalismo kirchnerista: Nucleado en la Corriente Federal y gremios estatales (como SECASFPI), que exigen una ligazón directa entre la acción gremial y la conducción política de Cristina Kirchner.


HACIA LA "SÍNTESIS POLÍTICA" DE 2027

La advertencia de Kirchner cierra con una mirada electoral: no habrá "síntesis" peronista para las presidenciales de 2027 si el movimiento obrero organizado no valida la centralidad del kirchnerismo. Para el líder de La Cámpora, la "pasividad" gremial no solo debilita el salario real, sino que pavimenta el camino para la consolidación de un modelo de "esclavitud moderna" que, según sus palabras, la dirigencia sindical actual no está logrando frenar con la contundencia necesaria.

La pelota ahora está del lado de la calle Azopardo, donde los "Gordos" e "Independientes" evalúan si responder al fuego amigo o mantener el silencio táctico que ha caracterizado su gestión en el último trimestre.


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