EL GREMIO LÁCTEO ANALIZÓ EL ESCENARIO JUDICIAL Y LAS ALTERNATIVAS PARA PRESERVAR EL EMPLEO, EN MEDIO DE EXPECTATIVAS POR LA CONTINUIDAD PRODUCTIVA Y UN EVENTUAL RETORNO A LA ACTIVIDAD.
En un contexto marcado por la incertidumbre tras la quiebra de la histórica cooperativa SanCor, una nutrida concurrencia de trabajadores afiliados a ATILRA participó este jueves 30 de abril de 2026 de una asamblea convocada por el gremio en la ciudad de Sunchales.
El encuentro se desarrolló en el CET ATILRA y tuvo como eje central el análisis de los pasos a seguir tras la reciente sentencia de quiebra dictada por la Justicia sobre la empresa —identificada en esta etapa como ex SanCor CUL—, un proceso que abre un nuevo capítulo para la industria láctea y, especialmente, para cientos de trabajadores afectados.
Según lo expuesto durante la asamblea, uno de los puntos que generó mayor expectativa fue la disposición judicial que habilita la continuidad de la explotación de las plantas, una medida considerada clave para sostener la actividad productiva en el corto plazo. En paralelo, se abordaron los mecanismos vinculados a los denominados créditos “pronto pagables”, que podrían representar un alivio parcial para los empleados en medio de la crisis.
Otro de los aspectos analizados fue el pliego licitatorio para la liquidación de activos, instancia que permitiría la eventual adquisición tanto de las plantas industriales como de la marca por parte de oferentes interesados. En ese marco, la posibilidad de reactivación bajo nuevos operadores aparece como un escenario plausible, con impacto directo en la reincorporación de personal.
El clima del encuentro estuvo atravesado por el respeto y una moderada expectativa, en línea con la complejidad del proceso en curso. Si bien no se definieron medidas de fuerza ni acciones inmediatas, la conducción sindical remarcó la importancia de mantener la unidad del colectivo laboral frente a una coyuntura que aún presenta múltiples interrogantes.
La asamblea dejó entrever un consenso en torno a la necesidad de seguir de cerca las definiciones judiciales y administrativas, mientras el gremio se posiciona como actor clave en la defensa de los puestos de trabajo y en la eventual reconfiguración del mapa productivo del sector lácteo argentino.