ESTE VIERNES 27 DE FEBRERO, MIENTRAS EL SENADO BUSCA CONVERTIR EN LEY LA REFORMA LABORAL A PARTIR DE LAS 11, EL FRENTE DE SINDICATOS UNIDOS (FRESU) PARALIZA EL PAÍS CON PARO NACIONAL Y MARCHA AL CONGRESO. LA CGT, EN CAMBIO, DESCARTA MEDIDAS Y APUESTA TODO A LA IMPUGNACIÓN JUDICIAL EL LUNES 2 DE MARZO. DOS ESTRATEGIAS FRENTE A UN MISMO ATAQUE A LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES.
Buenos Aires, 26 de febrero de 2026 – El movimiento obrero argentino llega dividido pero en pie de lucha a la jornada decisiva. Mañana, el Senado tratará en sesión especial el dictamen de la Ley de Modernización Laboral (Orden del Día 706/25). El oficialismo confía en los votos necesarios tras los “ajustes” en Diputados, como la retirada del artículo 44 sobre licencias médicas, para blindar el núcleo duro: exclusión del aguinaldo de las indemnizaciones, Fondo de Asistencia al Desempleo y “banco de horas” para flexibilizar la jornada laboral.
Ante esto, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), integrado por ATE, UOM, Aceiteros, FATUN, ambas CTA, aeronáuticos, marítimos y más de cien organizaciones, convoca a un paro nacional y movilización. La concentración arranca a las 10 en Avenida de Mayo y Salta rumbo al Congreso bajo la consigna: “En contra de la reforma laboral, por nuestros derechos y por aumentos salariales ya”.
ATE realizará paro total de 24 horas que afectará hospitales (solo guardias mínimas), recolección de residuos, migraciones, Senasa, controladores aéreos y plantas nucleares. FATUN paralizará las universidades, Aceiteros y Centro de Patrones del Litoral pararán, mientras UOM y transportes se suman a la marcha sin cese total. Las dos CTA (Godoy y Yasky) marcharán junto al FreSU. Se espera alto impacto en servicios públicos y tensión en las inmediaciones del Palacio Legislativo.
Por su parte, la CGT, tras reunión de mesa chica en UPCN, resolvió no convocar paro ni movilización mañana. Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello optaron por concentrar fuerzas en la vía judicial: el lunes 2 de marzo marcharán al Palacio de Tribunales para presentar un recurso de amparo por inconstitucionalidad, buscando replicar el éxito contra el DNU 70/2023.
Desde el enfoque gremial, el FreSU representa la respuesta combativa y en la calle que exige el momento. La reforma no es “modernización”: es un ataque histórico a conquistas obreras que busca precarizar aún más la vida de los trabajadores. Mañana, en las calles, los sectores más duros marcan el camino: organización, movilización y unidad de acción para frenar este retroceso. La CGT elige los tribunales; el FreSU elige la lucha. El movimiento obrero necesita ambas, pero sobre todo unidad en la defensa irrestricta de los derechos laborales.
¡En la calle se defienden los derechos!
Mañana, todos al Congreso.
