EN UN CONTEXTO DE CRECIENTE TENSIÓN POR LA REFORMA LABORAL DEL GOBIERNO DE JAVIER MILEI, EL FRENTE DE SINDICATOS UNIDOS (FRESU) CONVOCA A UNA HUELGA CON PRESENCIA EN LAS CALLES, CUESTIONANDO LA DECISIÓN DE LA CGT DE LIMITARSE A UN PARO SIN ACCIÓN DIRECTA, MIENTRAS EL EJECUTIVO SUPRIME DE RAÍZ EL ARTÍCULO 44 QUE RESTRINGÍA LICENCIAS MÉDICAS, UN RETROCESO PARA LOS DERECHOS LABORALES.
Buenos Aires, 17 de febrero de 2026 – El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), integrado por gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, ATE y las dos CTA, ratificó hoy su llamado a un paro nacional con movilización al Congreso para el jueves 19, coincidiendo con el debate en Diputados de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Esta medida se presenta como una respuesta directa no solo al proyecto oficial, sino también a la postura de la Confederación General del Trabajo (CGT), que anunció un paro de 24 horas sin movilización, lo que ha generado fuertes críticas internas por considerarse insuficiente para frenar el avance de la ley.
Dirigentes del FreSU, como Daniel Yofra de Aceiteros, enfatizaron que "a este gobierno hay que enfrentarlo con huelga y en la calle, no basta con manifestarse". Abel Furlán, líder de la UOM, agregó que la reforma "nos lleva 100 años atrás", instando a trasladar la resistencia a las plazas para defender conquistas históricas. Esta división resalta una fractura en el movimiento obrero: mientras la CGT opta por una huelga pasiva –la cuarta contra Milei– para presionar en negociaciones, el FreSU aboga por una acción masiva y multisectorial, incluyendo cortes y concentraciones, para visibilizar el rechazo popular.
En paralelo, el gobierno confirmó la eliminación total del artículo 44 del proyecto, que modificaba el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo al restringir pagos por licencias médicas en casos de enfermedades o accidentes no laborales. Aunque esta supresión se presenta como una concesión ante la presión de bloques aliados, desde el enfoque gremial se interpreta como un intento de "maquillar" una reforma que atenta contra derechos colectivos, como la extensión de jornadas a 12 horas, la flexibilización de despidos y el debilitamiento de la negociación sindical.
El FreSU advierte que esta maniobra no detiene el "ataque brutal" a los trabajadores y llama a una unidad de bases para un paro activo que incluya a estatales, industriales y sociales. "La reforma la frenamos en las calles", declararon en un comunicado, previendo una jornada histórica que podría definir el futuro laboral en Argentina. Con adhesiones crecientes, el movimiento sindical se prepara para una confrontación que trasciende las cúpulas, priorizando la defensa de conquistas ante un ajuste que, según los gremios, profundiza la desigualdad.
