EL CONGRESO DE LA FEB RECHAZÓ LA PROPUESTA DEL GOBIERNO PROVINCIAL Y CONVOCÓ A UN PARO DE 24 HORAS, DEJANDO EN VILO EL INICIO DEL CICLO LECTIVO. LOS JUDICIALES EXIGEN LA URGENTE REAPERTURA DE PARITARIAS PARA RECOMPONER SALARIOS EROSIONADOS POR LA INFLACIÓN.
En un contexto de creciente tensión gremial, el congreso extraordinario de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) resolvió por unanimidad rechazar la oferta salarial presentada por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, considerándola insuficiente para contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo acumulada. Esta decisión, adoptada en las últimas horas, incluye la convocatoria a un paro de 24 horas y otorga plenas facultades al consejo directivo del sindicato para evaluar cualquier nueva propuesta oficial, abriendo la posibilidad de una negociación de última hora.
La medida pone en suspenso el arranque del ciclo lectivo, un escenario que reaviva preocupaciones estructurales en el sistema educativo bonaerense. Desde la FEB, se enfatizó que el incremento ofrecido no solo falla en recuperar el salario real frente a la inflación galopante, sino que también ignora demandas clave como la revisión de cláusulas de actualización automática y el ajuste en las jubilaciones docentes. "Los trabajadores de la educación merecen una recomposición que garantice dignidad y previsibilidad, no parches que perpetúen la precariedad", señalaron fuentes gremiales, destacando que la oferta gubernamental se basa en restricciones presupuestarias que prioriza el equilibrio fiscal por sobre las necesidades de los empleados públicos.
Este rechazo no es aislado: refleja un malestar generalizado en el sector público bonaerense, donde la inflación continúa erosionando los ingresos. El Gobierno provincial, en la mesa paritaria, defendió su propuesta argumentando limitaciones financieras, pero para los docentes, esto no justifica la falta de una recuperación sustancial. Cada inicio de clases marcado por conflictos salariales subraya la urgencia de un financiamiento educativo sostenible, un reclamo histórico de los gremios que apunta a evitar que la educación sea rehén de ajustes económicos.
Paralelamente, la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) elevó una presentación formal ante el Ministerio de Trabajo provincial, solicitando la inmediata convocatoria a paritarias para continuar las discusiones interrumpidas en enero. El gremio judicial argumenta que el recrudecimiento inflacionario ha impactado severamente en los salarios de trabajadores y trabajadoras del Poder Judicial, demandando una "urgente recomposición salarial" que aborde esta realidad. "En un acuerdo previo, se pactó la reanudación de las negociaciones; ahora, con la inflación en ascenso, no podemos esperar más", explicaron desde la AJB, enfatizando la necesidad de diálogos paritarios que prioricen la defensa del poder adquisitivo.
Ambos sectores, docentes y judiciales, elevan así la presión sobre el Ejecutivo bonaerense, uniendo fuerzas en una coyuntura donde la unidad gremial se presenta como clave para lograr avances. Si no hay respuestas concretas, el conflicto podría escalar, afectando servicios esenciales y destacando la imperiosa necesidad de políticas salariales que reconozcan el rol vital de estos trabajadores en la sociedad.
