EN MEDIO DE UNA RECESIÓN QUE AZOTA AL SECTOR TEXTIL, LA EMPRESA HILADO S.A. ANUNCIA EL CIERRE DEFINITIVO DE SU PLANTA EN LA RIOJA, AFECTANDO A 60 TRABAJADORES QUE PERDERÁN SUS EMPLEOS DESDE ENERO DE 2026. DESDE EL SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA CONFECCIÓN, ALERTAN SOBRE LA PROFUNDIZACIÓN DE LA CRISIS INDUSTRIAL, IMPULSADA POR IMPORTACIONES DESLEALES Y LA CAÍDA DEL CONSUMO, SUMANDO MÁS DE 500 DESPIDOS EN EL RUBRO DESDE 2020.
La noticia cayó como un balde de agua fría para los trabajadores de Hilado S.A., una planta dedicada a la confección textil ubicada en el parque industrial de La Rioja. Anunciado el 15 de diciembre, el cierre total de operaciones dejará sin sustento a 60 familias, en un contexto de creciente desempleo en la provincia. Gustavo Castro, delegado del Sindicato de Trabajadores de la Confección, confirmó la decisión empresarial en diálogo con medios locales, destacando el dramático deterioro del sector.
"La fábrica arrancó el año con 140 trabajadores, pero la recesión y la baja demanda obligaron a reducir a 58", explicó Castro, subrayando que la empresa dejó de recibir pedidos de importantes marcas de ropa. Perteneciente al grupo TN Plates, Hilado S.A. se comprometió a pagar las indemnizaciones correspondientes, cumpliendo con las normativas laborales vigentes. Sin embargo, desde el gremio insisten en que esto no resuelve el problema de fondo: una industria nacional asfixiada por la competencia de importaciones baratas y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.
Este cierre no es un caso aislado. Según Castro, desde 2020 más de 500 operarios textiles han perdido sus puestos en La Rioja, reflejando una crisis estructural agravada por políticas económicas que favorecen las importaciones. Organizaciones gremiales como el Sindicato de Trabajadores de la Confección exigen medidas urgentes del gobierno provincial y nacional para proteger los empleos, como restricciones a las importaciones y subsidios para reactivar la producción local. "Estamos viendo cómo se desmantela la industria textil, dejando a familias enteras sin futuro", lamentó el delegado, llamando a la unidad sindical para enfrentar esta ola de despidos.
La situación en La Rioja ejemplifica el colapso del sector textil en Argentina, donde la apertura indiscriminada al mercado externo ha provocado cierres masivos y una precarización laboral creciente. Los trabajadores afectados, muchos con años de antigüedad, enfrentan ahora la incertidumbre de reinsertarse en un mercado laboral deprimido. Desde el enfoque gremial, este episodio no solo es una pérdida económica, sino un ataque directo a los derechos laborales, que demanda una respuesta colectiva para defender la soberanía industrial y el empleo digno.
