EL GREMIO QUE NUCLEA A LOS TRABAJADORES DEL VINO CALIFICÓ DE "TACAÑOS" A LOS EMPLEADORES Y ADVIRTIÓ QUE LOS GRANDES EMPORIOS UTILIZAN LA REALIDAD DE LAS PEQUEÑAS BODEGAS PARA JUSTIFICAR SALARIOS A LA BAJA. LA SECRETARÍA DE TRABAJO DICTÓ UN CUARTO INTERMEDIO HASTA EL 16 DE SEPTIEMBRE.
La negociación paritaria en el sector vitivinícola atraviesa horas de máxima tensión. La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) rechazó de manera contundente la última propuesta salarial presentada por las cámaras empresariales, a la que calificó sin rodeos como "paupérrima e insuficiente". En un endurecimiento de su plan de lucha, la conducción sindical tildó de "tacaños" a los empresarios del vino y los acusó de someter a sus empleados a un ajuste injustificado.
La maniobra de los "grandes emporios"
El conflicto salarial destapó una fuerte crítica de la federación hacia la estructura de poder dentro de la industria. Desde FOEVA advirtieron que las grandes empresas y corporaciones buscan monopolizar cada vez más el negocio vitivinícola, utilizando estratégicamente la crisis de los pequeños y medianos productores como excusa para imponer un techo a los salarios.
Según la dirigencia gremial, esta táctica de los grandes actores del mercado relega a los operarios al último lugar de las prioridades, dejándolos en una situación "casi esclavizante", a pesar de ser la principal fuerza operativa que sostiene el sistema productivo.
Posiciones alejadas y fecha clave
En la mesa de negociación, el sindicato mantiene firme su postura de alcanzar una recomposición salarial del 4,8% bimestral para proteger el poder adquisitivo de los obreros frente al contexto inflacionario. Sin embargo, los empresarios se mantienen reacios a convalidar esas cifras, intentando acercar sus ofertas a la pauta oficial del 1,7% mensual sugerida desde la cartera laboral.
Ante la falta de acuerdo y el fracaso de los acercamientos privados, la Secretaría de Trabajo de la Nación debió intervenir para evitar el inicio inmediato de paros. La dependencia oficial dictó un nuevo cuarto intermedio y citó a ambas partes para una audiencia clave el próximo 16 de septiembre.
Mientras tanto, FOEVA ya ordenó mantener el estado de alerta e inició asambleas informativas en los lugares de trabajo a lo largo de todo el país. El mensaje del gremio hacia las bodegas es tajante: si el lunes 16 no aparece una oferta superadora sobre la mesa, la vitivinicultura se enfrentará a un plan de lucha y paralización de actividades.
