LA UNIÓN TRANVIARIOS AUTOMOTOR (UTA), CONDUCIDA POR ROBERTO FERNÁNDEZ, ELEVÓ UNA NOTA FORMAL AL SUBSECRETARIO DE TRANSPORTE DE LA NACIÓN Y RATIFICÓ QUE, SI NO SE ACREDITAN LOS SUELDOS DE MARZO EN EL PLAZO LEGAL QUE VENCE ESTE MIÉRCOLES 8 DE ABRIL, EL PERSONAL INICIARÁ DE INMEDIATO LA ABSTENCIÓN DE TAREAS EN EL AMBA. LA ADVERTENCIA GREMIAL SURGE TRAS LAS DECLARACIONES DEL TITULAR DE DOTA, MARCELO PASCIUTO, QUIEN CALIFICÓ AL SISTEMA COMO “COLAPSADO” POR EL ATRASO EN LOS SUBSIDIOS ESTATALES.
En las últimas horas, la tensión en el transporte de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) alcanzó un punto crítico. La UTA, principal organización sindical que nuclea a los choferes de todo el país, rechazó de plano cualquier intento de las empresas de postergar o fraccionar el pago de los haberes y dejó en claro que “salario que no se paga, servicio que no se presta”.
Según el documento remitido por el gremio al Subsecretario Fernando Cortés, la inquietud entre los trabajadores crece a horas de vencer el plazo legal del cuarto día hábil del mes. Los choferes ya vivieron la celebración de Pascua sin los recursos necesarios y no están dispuestos a seguir trabajando bajo estrés e incertidumbre. “¿Nos exigen trabajar sin cobrar?”, cuestionó con dureza la conducción nacional de la UTA, dejando en evidencia el hartazgo de los trabajadores ante una situación que ya se ha repetido en los últimos meses.
El detonante de la advertencia fue el propio reclamo empresario. Marcelo Pasciuto, referente del Grupo DOTA —el mayor operador del sector con casi 180 líneas y más del 50% del sistema de colectivos del AMBA—, había alertado internamente y en medios que la empresa no podría afrontar íntegramente los salarios de abril debido al fuerte atraso en el pago de subsidios y al desfasaje entre los costos reales (especialmente el gasoil, cuyo precio de referencia quedó desactualizado) y las compensaciones tarifarias que gira el Estado.
La UTA fundamentó su posición en esas mismas declaraciones: existe una deuda acumulada de subsidios que incluye el último cuatrimestre de 2025 y los meses de febrero y marzo de 2026. Además, el esquema de financiamiento está “totalmente desarticulado” desde la división de jurisdicciones en septiembre de 2024. Mientras Nación se comprometió a girar fondos en el transcurso de esta semana, la Provincia de Buenos Aires postergó sus pagos hasta el lunes próximo, excediendo todos los plazos legales.
La UTA no solo defiende el derecho elemental al cobro en tiempo y forma de los salarios, sino que también pone el foco en la responsabilidad compartida del Estado y las empresas. “No se discute un aumento salarial; se exige el pago de lo ya acordado”, sostienen fuentes sindicales. Los choferes, que sostienen diariamente el servicio en condiciones cada vez más difíciles, no pueden ser los únicos damnificados de un sistema que depende casi en un 80% de los subsidios estatales.
Hasta el cierre de esta edición, el servicio de colectivos registraba frecuencias reducidas en varias líneas del AMBA por la crisis de combustible y la falta de liquidez. El Gobierno nacional convocó a una reunión de urgencia para este jueves 9 de abril a las 10:30 en la Secretaría de Transporte con el objetivo de destrabar la situación y evitar la medida de fuerza.
La UTA, como siempre, prioriza la defensa del salario y de las fuentes de trabajo de miles de choferes. “La paz social se mantiene con responsabilidad y con el cumplimiento de las obligaciones”, remarcó el gremio. Si los fondos no llegan a tiempo a las cuentas bancarias, el AMBA enfrentará un nuevo paro de colectivos que, una vez más, tendrá como principales responsables la demora estatal en los subsidios y la inviabilidad financiera que las empresas denuncian pero que los trabajadores terminan pagando con su esfuerzo diario.
