LA MARCHA POR LA MEMORIA A 50 AÑOS DEL GOLPE: UNIDAD SINDICAL Y RESISTENCIA OBRERA

MILES DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS COLMARON PLAZA DE MAYO EN UNA JORNADA HISTÓRICA QUE REAFIRMA EL “NUNCA MÁS” Y CONSOLIDA LA LUCHA GREMIAL CONTRA EL NEGACIONISMO Y LAS POLÍTICAS QUE ATENTAN CONTRA LOS DERECHOS LABORALES Y DEMOCRÁTICOS.



El 24 de marzo de 2026, a exactamente 50 años del golpe cívico-militar que inauguró la dictadura más sangrienta de nuestra historia, el movimiento sindical argentino protagonizó una movilización masiva y unitaria que dejó un saldo claro: la memoria no es sólo recuerdo, sino herramienta de organización y resistencia presente. Convocada por la Mesa de Organismos de Derechos Humanos y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, la marcha tuvo como epicentro Plaza de Mayo, donde confluyeron columnas de todo el país.

Desde temprano, las centrales obreras marcaron presencia determinante. La CGT se concentró en Diagonal Sur y Bolívar, mientras las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores) lo hicieron en Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen. Gremios de la UTEP y movimientos sociales marcharon juntos en una demostración de unidad que recordó la histórica resistencia obrera durante el terrorismo de Estado. “Ni la persecución ni el terror hicieron retroceder al pueblo trabajador”, señalaron desde la CGT, evocando la figura de Saúl Ubaldini y reafirmando que la memoria obrera sigue en pie.

La consigna central —“El mismo plan, la misma lucha. Son 30.000. Que digan dónde están”— unió el pasado con el presente. La Plaza se llenó de banderas, pañuelos blancos y fotos de detenidos-desaparecidos, mientras el acto central incluyó la lectura del documento de los organismos con críticas explícitas al negacionismo oficial y a las políticas de ajuste que recortan derechos conquistados. La participación de miles de delegados sindicales y afiliados demostró que los trabajadores no sólo honran a los 30.000 compañeros caídos, sino que defienden la democracia como garantía de sus conquistas laborales.

Lo que dejó esta marcha es un mensaje potente para el movimiento gremial: la unidad en la calle fortalece la organización en los lugares de trabajo. En un contexto de desfinanciamiento de políticas de memoria y ataques a derechos sociales, la movilización masiva y pacífica ratificó que el sindicalismo argentino sigue siendo pilar de la resistencia democrática. No hubo incidentes relevantes; solo una Plaza colmada que gritó, una vez más, que la lucha por verdad y justicia es también la lucha por salarios dignos, empleo estable y un país donde nunca más se persiga al pueblo organizado.

Esta jornada no cierra un ciclo: lo abre. Refuerza el compromiso de las centrales obreras con la memoria activa y la defensa irrestricta de los derechos humanos y laborales. El “Nunca Más” sigue vigente porque, como lo demostró este 24 de marzo de 2026, los trabajadores están de pie, unidos y dispuestos a seguir marchando.



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