LA PRINCIPAL EMPRESA AVÍCOLA DEL PAÍS PARALIZA SUS ACTIVIDADES OPERATIVAS DURANTE TODO EL MES DE AGOSTO EN SU PLANTA DE PILAR. EN MEDIO DE UN PROCESO DE REESTRUCTURACIÓN Y DEUDAS MILLONARIAS, LOS OPERARIOS DENUNCIAN SALARIOS FRACCIONADOS EN HASTA 10 CUOTAS, FALTA DE PAGO DEL AGUINALDO Y EXIGEN MAYOR FIRMEZA AL SINDICATO DE LA ALIMENTACIÓN.
Buenos Aires, 3 de agosto de 2026 – La crisis en el sector avícola suma un nuevo y dramático capítulo que golpea directamente a las fuentes de trabajo. La empresa Granja Tres Arroyos, la mayor productora avícola de la Argentina, formalizó el cierre temporal de su planta ubicada en la localidad bonaerense de Pilar (La Lonja), suspendiendo a la totalidad de su personal operativo desde este lunes 3 hasta el domingo 30 de agosto inclusive.
Con esta medida, la compañía supera la preocupante barrera de los mil trabajadores suspendidos a nivel nacional. Este cierre temporario se suma a la paralización que ya rige desde el mes de mayo en su principal frigorífico, "La China", ubicado en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), donde se desempeñan más de 900 operarios que quedaron sin actividad.
El impacto directo en el bolsillo trabajador
La situación salarial de los empleados es crítica y refleja el estado de asfixia que atraviesan las familias del sector. Según denuncian los propios operarios, la empresa mantiene un atraso sistemático en sus obligaciones:
Salarios fragmentados: Los sueldos correspondientes al mes de mayo terminaron de abonarse recientemente, tras haber sido liquidados por la empresa en hasta 10 cuotas.
Deuda acumulada: A la fecha, la empresa adeuda los salarios completos correspondientes a junio y julio.
Medio aguinaldo: Los trabajadores aún no han percibido el Sueldo Anual Complementario (SAC) de la primera mitad del año.
Si bien un acuerdo avalado por el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) establece que los operarios de Pilar percibirán el 65% de sus salarios durante el mes de suspensión, el descontento en las bases es palpable. Muchos trabajadores se han visto obligados a buscar "changas" o empleos alternativos para garantizar el sustento diario, al tiempo que reclaman una postura más enérgica y combativa por parte de la conducción sindical frente a lo que consideran un ajuste que recae exclusivamente sobre los asalariados.
"No se desarrollarán actividades operativas ni de faena. [...] Durante dicho período el personal no deberá concurrir a prestar servicios, salvo que sea expresamente convocado por la Jefatura de Planta o por el área de Recursos Humanos."
— Fragmento del comunicado oficial emitido por Granja Tres Arroyos a sus trabajadores.
El contexto de fondo: crisis estructural y políticas macroeconómicas
El conflicto gremial en Granja Tres Arroyos no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una coyuntura crítica que combina un pasivo corporativo interno con cambios macroeconómicos que golpean a la industria nacional.
La incertidumbre generalizada ya se extiende a otras plantas bonaerenses operadas por la firma —como las ubicadas en Brandsen, San Antonio de Areco, Capitán Sarmiento y Pergamino—, donde el fantasma de los despidos y las suspensiones mantiene a los trabajadores en estado de alerta.
Frente a este escenario de vaciamiento productivo y precarización, el desafío para las organizaciones gremiales es monumental: evitar que la reestructuración corporativa termine consolidándose a costa de los puestos de trabajo, el salario y las condiciones de vida de miles de obreros de la industria de la alimentación.
