ATILRA DENUNCIA “FALTA DE RESPETO” PATRONAL: SE SUSPENDIÓ LA AUDIENCIA CLAVE EN LÁCTEOS VERÓNICA Y EXIGEN REUNIÓN URGENTE PARA SALVAR 700 FUENTES DE TRABAJO

LA PARALIZACIÓN TOTAL DE LAS PLANTAS DE SUARDI, LEHMANN Y CLASON MANTIENE EN VILO A LA CUENCA LECHERA SANTAFESINA Y A MÁS DE 700 FAMILIAS. EL GREMIO ATILRA RECLAMA EL PAGO INMEDIATO DE SALARIOS ADEUDADOS DE ENERO Y FEBRERO DE 2026, LA SEGUNDA CUOTA DEL AGUINALDO 2025 Y LA REACTIVACIÓN URGENTE DE LA PRODUCCIÓN, TRAS LA AUSENCIA EMPRESARIAL EN LA AUDIENCIA CONVOCADA POR TRABAJO NACIONAL.



El conflicto en Lácteos Verónica, que se arrastra hace más de un año por una profunda crisis de conducción y gestión interna de los propietarios, escaló esta semana con la suspensión de la audiencia urgente prevista para el lunes a las 14 horas en la Secretaría de Trabajo y Capital Humano de la Nación.  

La empresa no se presentó y, minutos antes del horario, envió un escrito argumentando que estaba “abocada a la búsqueda de una solución”. Desde ATILRA calificaron esta actitud como “una falta de respeto hacia los trabajadores” y solicitaron sanciones a la autoridad laboral.  

Inmediatamente, la Secretaría de Trabajo reprogramó una nueva reunión de carácter urgente para este jueves 19 de marzo a las 12 horas, instancia que el gremio considera decisiva para poner fin al lockout patronal denunciado formalmente ante el Ministerio de Trabajo.  

“Los trabajadores no pueden seguir esperando mientras sus familias sufren la falta de ingresos”, afirmaron desde la organización sindical. Las tres plantas santafesinas permanecen paralizadas desde hace meses, sin ingreso de materia prima y con accesos restringidos en varios casos, lo que el gremio interpreta como una maniobra unilateral para forzar despidos o un Procedimiento Preventivo de Crisis que ya fue rechazado por las autoridades nacional y provincial al no acreditarse fehacientemente la inviabilidad de la empresa.  

La crisis afecta directamente a más de 700 familias en Suardi, Lehmann y Clason-Totoras, además de productores tamberos y proveedores locales. La cuenca lechera santafesina, uno de los pilares productivos de la provincia, observa con preocupación cómo se detiene la actividad y se pone en riesgo la cadena de valor láctea.  

ATILRA exige el pago completo de los salarios retenidos, la regularización de aportes y la inmediata puesta en marcha de la producción como única vía para preservar las fuentes de trabajo y la economía regional. El gremio mantiene las medidas de visibilización frente a las plantas y ratificó que no aceptará soluciones que impliquen rebajas salariales encubiertas o reducción de personal.  

“Queremos producir y cobrar lo que nos corresponde. Exigimos responsabilidad empresarial y compromiso estatal para que esta histórica láctea no desaparezca”, concluyeron desde la conducción de ATILRA. La pelota ahora está en la cancha de los dueños y del Gobierno nacional: el jueves 19 será clave para definir el futuro de cientos de familias santafesinas.  


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