PABLO MOYANO LIDERA PARO INDEFINIDO EN COCA-COLA POR CONDICIONES LABORALES DIGNAS

EN UNA ASAMBLEA HISTÓRICA CON 1.500 TRABAJADORES, EL SECRETARIO ADJUNTO DE CAMIONEROS DECRETÓ MEDIDAS DE FUERZA HASTA LOGRAR LA EFECTIVIZACIÓN DE CONTRATADOS, MEJORAS EN PRESENTISMO Y PERSONAL PARA TURNOS NOCTURNOS. EL CONFLICTO SE ENMARCA EN LA RESISTENCIA SINDICAL A LA REFORMA LABORAL REGRESIVA DEL GOBIERNO



Tapiales, 8 de febrero de 2026 – En una demostración de unidad y combatividad gremial, Pablo Moyano encabezó el viernes 6 de febrero una masiva asamblea en la planta Mega de Coca-Cola, una de las instalaciones estratégicas más importantes de la multinacional en el país. Junto al secretario gremial del Sindicato de Camioneros, Marcelo Aparicio, el dirigente anunció un paro por tiempo indeterminado respaldado de manera unánime por los trabajadores.

Los reclamos son claros y justos: la efectivización inmediata de los compañeros que se encuentran en situación de precariedad contractual, mejoras sustanciales en el esquema de presentismo que reconozca el esfuerzo real de los operarios, y la incorporación de personal adicional para el turno nocturno, que actualmente genera sobrecarga y riesgos para la salud. Los trabajadores exigen, además, condiciones laborales dignas y remuneraciones acordes al rol clave que cumplen en la producción y distribución de la empresa.

“Estamos de paro y nos vamos a quedar en la planta hasta que tengan una solución”, afirmó con contundencia Pablo Moyano ante los 1.500 presentes. El líder sindical agregó un llamado a la acción colectiva: “Hay que estar todos en la calle para defender los derechos conquistados”, convocando a movilizarse el 11 de febrero, día clave en el debate de la reforma laboral en el Senado.

Este conflicto se produce en un contexto de fuerte tensión en la CGT y de avance de un proyecto oficial que busca restringir el derecho de huelga, imponer servicios mínimos y facilitar despidos y precarización. Mientras Coca-Cola, una de las multinacionales más rentables del mundo, registra ganancias millonarias, sus trabajadores en Argentina enfrentan condiciones que no condicen con el esfuerzo diario ni con la inflación acumulada.

Horas después de la asamblea, el Gobierno dictó la conciliación obligatoria, una maniobra habitual para frenar las luchas obreras y proteger los intereses empresarios. Sin embargo, desde el movimiento sindical se interpreta como un nuevo intento de limitar la capacidad de organización de los trabajadores.

El Sindicato de Camioneros, a través de su Rama de Aguas y Gaseosas, reafirma su histórica defensa de los derechos laborales. Este paro indefinido no solo busca resolver los problemas específicos en la planta Mega de Tapiales, sino que se convierte en un símbolo de resistencia frente a las políticas que pretenden retroceder décadas de conquistas obreras.

Los trabajadores de Coca-Cola no están solos. La solidaridad gremial y la unidad en la calle serán clave para torcer el brazo de la multinacional y frenar cualquier avance contra los derechos de la clase trabajadora argentina.




Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente